Con el inicio del
siglo XX recogemos en 1900 la primera noticia histórica de Talleres
Alegria. En el Valle de Aboño, dondo aún hoy continua una de sus factorías, Bienvenido Alegría da inicio a su actividad
industrial centrada en las empresas de su entorno: Puerto de Gijón, ferrocarriles
e industrias conserveras. Los primeros años se caracterizan
por la gran diversidad de trabajos: Instalaciones y reparaciones de
maquinaria en general; reparación de buques; obras de calderería;
reparación de locomotoras de vapor y vagones de ferrocarril;
construcción de calderas de vapor y cocedores para fábricas
de conservas; construcción de cambios de vía y cruzamientos
de ferrocarril. Con el transcurso del tiempo pronto fue centrando
su actividad principal en el sector ferroviario. Al fallecimiento de su fundador,
en 1973, se constituye la sociedad mercantil Tallleres Alegría,
que hereda el patrimonio industrial y la experiencia acumulada
a lo largo de los años, iniciando a partir de esa fecha una fuerte
expansión. Orgullosos del importante bagaje.